¿Qué es lo bendito? Sin desearlo pero pensándolo y, peor aún, escribiéndolo la tangente de la mojigatería se lleva mi primer idea. Por suerte, y con el punto, la idea que no alcanza a ser respuesta se cubre por completo con la única acepción razonable que le encuentro: las formas de decirte a ti mismo que el aliento sigue ahí desde que el camino se torció y al percibirlo el vidrio de tu ventana debiera desempañarse, pero el vaho que observas está más cerca de lo que quisieras.